domingo, 20 de noviembre de 2011

AMORES JUVENILES



Lentamente abrí el arcón que conservaba, cuidadosamente protegidos en cristalinos y crujientes envoltorios, miles de "te quiero".
Alzar la tapa y ver diluirse los mensajes como polvo de estrellas en el infinito fue todo solo uno.
Miré el ya casi vacío arcón. En su fondo había quedado adherido un cuaderno de engalanada cubierta que llevaba escrito "POEMAS PARA CRISTINA" J. J. A. G. y en un ínfimo rincón, el envoltorio que no había desplegado su vuelo. Con cuidado lo abrí y leí :

“Cuando es más bello el verso del poeta
Refleja fiel el rostro de su amada.
Sín lástima, un tiro de saeta le ciega la mirada.
Trata en vano de hacer una silueta
Inútil balbucear de pincelada.
Necesidad de ver en el violeta
Ardiente beso de enamorada

AÚN TE AMO".
Remolinos de recuerdos se desplegaron: las casuarinas que escoltaban nuestro paseo; las alondras que, cuando se tiene veinte años, anidan en el corazón; la melodía que nos envolvió en un asombro compartido. También otra elección; otro camino que, al fin de cuentas, dejó en la tristeza a ambos.
Cuaderno, arcón y mensaje fueron devorados por las llamas. El pasado no vuelve

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