
Quienes me conocen desde el otro blog, Palabra de Lectora, se preguntarán –presumo- qué estoy haciendo aquí, enredada entre letras que me son indómitas…
Reitero: no tengo vocación ni siquiera de aprendiz de escribiente. A veces, muy de vez en vez, utilizo el material “letras” con el criterio que tan juiciosamente sustentó Rodari: “no para que todos sean artistas, si no para que nadie sea esclavo”.
Volviendo a mi vocación de lectora, dejo la imagen de una pintura de Nacho Cardiello: “Escombros III”, los escombros que la infancia deja en la persona y que la vida tiene que remover para poder seguir hacia una etapa venturosa.
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