miércoles, 18 de marzo de 2015

BLANCANIEVES FORMA UNA BANDA

   La presencia de Su Alteza Real en la morada de los enanos los dejó estupefactos y por ende, quedaron sin saber qué hacer, más que inclinar la cabeza ante la ilustre visitante.

-      -    Déjense de genuflexiones y pongámonos a trabajar

   Tan inesperado y abrupto inicio de conversación los turbó aún más. ¿Más trabajo? Recién llegaban, exhaustos, de las minas; la casa estaba aún desordenada y los alimentos en espera de ser preparados. ¿Qué querría ahora la caprichosa niña?

   Sin ambages, los reunió en torno a la mesa vacía, desplegó un gran (así les pareció a ellos) plano de las instalaciones del Banco Real en el cual estaban claramente señaladas las cámaras de  vigilancia, los pasillos, las tuberías del aire acondicionado, la ubicación exacta de la caja del tesoro.

   La idea era tan simple para la muchacha como inconcebible para los pequeños hombres: saquear la caja. De modo que, con autosuficiencia y dando el éxito por descontado, distribuyó a cada uno su función. Pasaron el resto de la noche repasando el proyecto, haciendo el simulacro de los pasos a seguir, reiterándolos hasta el hartazgo.






    Unas horas de sueño previo a la ejecución del golpe dejaron a los enanitos con bríos y seguros de sí mismos para desempeñarse en lo que vendría. Blancanieves no logró despertarse; parece que una manzana le cayó demasiado indigesta.